Para mantener una alimentación equilibrada y sana, es necesario hacer 5 comidas al día.
España, tierra del buen comer, mediante sus ancestrales costumbres alimenticias viene a contradecir lo que los nutricionistas sostienen acerca de las rutinas que debemos seguir para mantener nuestro cuerpo sano y equilibrado.
Sin embargo, nuestras costumbres vienen condicionadas en buena parte por los horarios de trabajo que en general se siguen en España. Pero... ¿Qué fue primero: el huevo o la gallina? Quiero decir, no sé si comemos mal debido a nuestros trabajos, o nuestros trabajos están condicionados por las tradiciones alimenticias. Aunque hay alguna teoría que apunta al pluriempleo preconstitucional y necesario para llegar a fin de mes que obligaba a retrasar los horarios de comida y cena, no está en absoluto clara esta cuestión.
Necesitamos comer bien, tenemos la imperiosa necesidad de cuidar de nuestras carcasas cárnicas para que se deterioren en el mayor espacio de tiempo posible y disfrutar de la vida. La racionalización de horarios laborales puede contribuir, y mucho.
Para empezar debemos tener en cuenta qué comidas y en qué horas debemos llevarlas a cabo:
1. EL DESAYUNO. Frente a nuestras costumbres de café y corriendo al trabajo, el desayuno se postula como la comida más importante del día, debiéndonos aportar las vitaminas, grasas saludables, proteínas y minerales necesarios para comenzar la jornada con la energía suficiente. El ayuno matutino podría causar un déficit de glucosa y ser el culpable de la falta de rendimiento, el mal humor y que la mañana se haga eterna. El desayuno ideal es el que combina un aporte de hidratos de carbono, como el pan, de absorción lenta, debiendo ser convertida en una tostada por arte de tomate y aceite de oliva. Además, todo esto debe ser acompañado por una fuente de calcio que un buen vaso de leche aporta.
2. TENTENPIÉ. A media mañana se debe ingerir algún alimento para mantener el ritmo iniciado con el desayuno, y evitar así llegar a la comida con hambre en exceso. Para evitar un aporte innecesario de calorías, se recomienda tomar una pieza de fruta o un yogur desnatado.
3. COMIDA. Debe comprender el 35% del aporte alimenticio diario. Debe poseer cereales y tubérculos (pan, arroz, pasta o patatas); vegetales crudos y/o cocidos; aceite de oliva; alimentos ricos en proteínas como carne magra, pescado, huevos, etc..; fruta; lácteos y agua.
4. MERIENDA. Pensada para servir de puente entre la comida y la cena sin que lleguemos a esta última con ganas de arrasar con la nevera. Lo ideal el un yogur, una pieza de fruto o un pequeño bocadillo.
5. CENA. Debe ser la comida más relajada del día. Supone el 25% de nuestras ingestas diarias, y debe ser ligera pues nos prepara para afrontar la noche mediante un sueño reparador. Los hidratos de carbono (pasta, arroz, patatas,…) son de absorción lenta y permite conciliar mejor el sueño.
LAS HORAS DE LAS COMIDAS EN INGLATERRA
Los horarios para comer y cenar en España son totalmente incompatibles con el intento de racionalizar los horarios laborales. En cualquier caso, sería necesarísimo el adoptar paulatinamente un sistema que permitiese llevar a cabo el objetivo. Inglaterra posee un modelo peculiar en el que el comercio, por ejemplo, no cierra al mediodía, por lo que han de adaptarse a la situación y disponerse para tomar la comida allí. En Inglaterra no existe la tradición tan española de comer todos juntos y con manjares pantagruélicos seguidos de sobremesas interminables con pequeño receso para siesta (marca española registrada). En el Reino Unido lo más habitual es tomar un desayuno consistente a primera hora más o menos sobre las 7 u 8 de la mañana, y un tentempié mañanero a modo de puente con el tan mítico lunch.
Se suele comer entre las doce y media y la una y media. Los ingleses no tienen tiempo de volver a sus casas. Ni los niños en etapa escolar ni los trabajadores. Como ya se ha dicho antes, deben prepararse para comer en sus puestos de trabajo en menos de una hora. Tiempo más que suficiente porque no es sano el hecho de atiborrarse de comida al mediodía, cosa que quedaría anulada si se siguiese el régimen de 5 comidas al día. El empresario inglés, ayudado por la lógica y la costumbre, suele disponer en los lugares de trabajo, de zonas con frigorífico y microondas para calentar los míticos tupperware. En España podría darse la problemática de carecer de tal invento, pero se contrarrestar con la fiambrera made in Spain, que no tiene un nombre tan cool pero conserva igual de bien los alimentos.
La mayoría de empresas cierran sobre las 5, lo que deja un margen amplio y suficiente para conciliar vida laboral y familiar además de tiempo de sobra para no cenar muy tarde y dejar que el cuerpo haga la digestión antes de irse a la cama.
No hay duda de que este modelo podría ser el nuevo buque insignia al que subir a bordo para cambiar costumbres obsoletas que perjudican nuestro día a día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario